Una sentadilla es un ejercicio físico que se lleva a cabo para desarrollar los músculos y fortalecer los tendones y los ligamentos de las piernas. También permite tonificar los glúteos y aporta beneficios a la cadera.

El ejercicio consiste en flexionar las rodillas y bajar el cuerpo manteniendo la verticalidad, para luego regresar a una posición erguida. Por lo general, mientras realiza sentadillas, la persona sostiene algún peso con sus brazos o el cuello.
Existen diferentes tipos de sentadillas de acuerdo a la flexión que se alcanza. La sentadilla profunda es aquella que más acerca los muslos al suelo, mientras que la sentadilla completa desciende los muslos hasta que quedan paralelos a la superficie. La media sentadilla, en cambio, consiste en realizar una flexión menos acentuada.
La sentadilla somete a una gran cantidad de músculos a un esfuerzo intenso. Su intensidad hace que, además, la persona deba realizar un importante esfuerzo cardiovascular.
Para realizar sentadillas, es imprescindible contar con el asesoramiento o la tutela de un instructor o preparador físico profesional. Una mala técnica puede derivar en lesiones en las rodillas, las articulaciones y los músculos.
Cabe destacar que la sentadilla forma parte del movimiento que se suele realizar para el levantamiento de pesas. De este modo, el individuo realiza la fuerza con todo su cuerpo hasta conseguir levantar la pesa por encima de su cabeza.
El esfuerzo que requiere la realización de sentadillas hace que, en algunos países, el ejercicio sea un modo de castigo empleado en el ejército frente actos de indisciplina.
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